
Ahora que está de moda, es inevitable leer constantemente algo al respecto, el Media Marketing, la reputación on-line, los SEO, la estrategia web…. parece que se apuntan los gurús de siempre con sus soluciones mágicas para “vender” en la red. Manuales variopintos con soluciones milagrosas que auguran negros futuros a quienes no se suman a esta nueva fiebre del oro. Incluso he visto algún “vender en la web PARA NO VENDEDORES” ya es la monda. Hasta los que no saben de que va, pueden obrar prodigios.
La comunicación tiene ahora, un panorama mucho mas abierto que nunca. Una buena estrategia digital nos abre un mundo de posibilidades. Podemos “conocer” al consumidor, saber lo que opina, propone y quiere por lo que es factible decidir si lo escuchamos, si lo atendemos y si lo fidelizamos. Como en cualquier otro ámbito, necesitamos saber lo que queremos (producto, marca o concepto a posicionar, público objetivo al que dirigirnos, objetivo en resultados, etc.), definir un plan, un presupuesto y poner a alguien que sepa al frente. Se trata de un arduo trabajo aunque nos lo quieran hacer pasar como algo sencillo al alcance de cualquiera. Se tratará de nuestra estrategia digital.
El acceso a las redes sociales no puede ser repentino, espontáneo y masivo a la espera de resultados inmediatos. (Vamos a estar en las redes!!) Podemos “comprar” (se hace habitualmente) seguidores en casi cualquier red, pero son seguidores sin potencial. Es imprescindible tener seguidores “reales” que se interesen por nuestro producto/marca/imagen y nos hagan crecer en la red. Es necesario tener un sitio web actualizado, (trabajado constantemente), un blog donde divulguemos informaciones y contenidos útiles y que de un modo real nos posicione en el tan ansiado ranking google.
Al final, si quieres vender, como desde siempre es necesario ser honesto, pensar en el cliente, facilitarle la solución y trabajar mucho. Esto no ha cambiado. Solo se comunica de otro modo.